Blog para alumnos de Grado de Psicología de la UNED

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jueves, 25 de septiembre de 2014

Despedida, respuesta a mippe's (que no Boss), y reflexiones varias

Esta será la última entrada de este blog, al menos en mucho tiempo, y dedicada a la temática de psicología en la Uned. Han sido varios años, de conocer gente, de ver por dentro como se estudia aquí, lo que es en realidad la psicología, y aquellos que la estudian, años de apuntes, de entradas, de quedadas, de pec’s, de estudio, de trabajo, de compañerismo, y en algunos casos de garbanzos negros, desgraciadamente muy negros.

Estoy satisfecho con el trabajo realizado, con el resultado obtenido, y os doy las gracias a aquellos que habéis participado, en mayor o menor medida. En felizmente han sido muchos músicos los que han creado la orquesta. Y la música ha sonado bien, al menos a mí me ha sonado espléndida (y me consta que a otros cuantos) también les ha parecido bien.

¿Por qué cierro felizmente? Porque no tengo tiempo, y honestamente no tengo ganas. Creé felizmente como algo que funcionaba con una filosofía. Como no todo el mundo es bueno, y la filosofía no es el sentimiento generalizado, me ha dado dolores de cabeza múltiples, al final he decidido que ya no merecía la pena. He pecado de ingenuo, y he descubierto cosas que preferiría no haber descubierto. Hay gente (no muchos, pero en cualquier caso demasiados) que no han usado felizmente para lo que se creó ni con la idea con la que se creó. Y no quiero seguir perdiendo tiempo en ello.

Hay egos hipertrofiados, necesidades de relevancia, mentes infantiles, disonantes en estado puro, y en resumen, un montón de psicólogos que lo serán de título, pero no de filosofía. Hay mucha gente que piensa que se es psicólogo con memorizar un texto y aprobar un examen. Siempre he creído (y sigo creyendo) que es mucho más que eso. Entiendo ahora la mala fama social de la profesión, y me uno en eso al coro de desencantados. Hay psicólogos buenos, conozco unos cuantos, compañeros míos, que serán estupendos en esa profesión. Hay otros, psicólogos de título, que son los que (imagino que acompañados de otros antes que ellos) hacen que la profesión esté como está. Y ya no digo más. A partir de este punto, mejor no sigas leyendo. Leer más... Sigo escribiendo porque me veo obligado a atajar algunas falsedades que circulan por ahí. No será largo, pero intentaré que sea contundente. Se podría decir, en una sola frase, que hay quien (unas pocas personas, pero que han hecho mucho ruido, tanto como para crear sordos) se han creado un mundo paralelo, sin relación alguna con la realidad, un mundo donde según ellos, han sido imprescindibles. Ese mundo que se han creado, y que probablemente se creen, es eso, imaginario:

1. Como he dicho más arriba, felizmente ha sido una orquesta, de la que yo he tenido el honor y privilegio de ser el director. Y ha sido así porque felizmente lo empecé, lo piloté, fue fruto de mi trabajo, de mi idea (y como dijo una compañera, gracias, de mi sueño), y ahora lo cierro yo. Y nada más. El resto son fuegos de artificio.

2. A pesar de que haya personas que presumen de que sin ellos felizmente no hubiera funcionado, eso no es así. Existe una tendencia o necesidad de relevancia, que algunos tienen, desde mi punto de vista enfermiza. En felizmente han aportado cientos de personas a lo largo de estos años, y todas son importantes. No ha habido nadie imprescindible para que felizmente siguiera existiendo, excepto yo (por ser el autor, propietario de la idea y creador). Invito a todos ellos, esos que se creen imprescindibles, esos que opinan que es tan simple y tan sencillo crear y mantener algo como felizmente, a que, ahora que felizmente ya no va a seguir publicando, y que blogger aloja foros gratis, Facebook aloja grupos gratis, y hay hosting de ficheros gratuitos hasta aburrir, se monten su plataforma. Es fácil dicen, ¿no? Pues ale, duro y a ello.

3. En atención a Mippe’s (que no Boss, ya digo que ese pseudónimo dice mucho del que lo elige): En contra de lo que presume, nunca he pedido nada por correo electrónico. No es verdad. Cuando vd. Llegó a felizmente ya éramos casi mil personas. Cuando estaban las mippes publicadas en alf, le pregunté en alf si las podía colgar en felizmente, como hice con otro montón de gente. Y vd. dijo que sí. Y nada más. El depósito de apuntes fue idea mía y funcionaba perfectamente. Cuando ya estaba funcionando perfectamente vd. tuvo la idea de hacer los fondos de dibujo del campus, no sabía vd. cómo implementarlo, me escribió, me envió los fondos de dibujo, y yo lo ejecuté todo (con mi trabajo, ese que parece que cayó de los árboles). Y nada más… ah, sí, unos pins que vd. pidió sin saber cuánta gente los quería y que vd. quería que yo, que no los había pedido, pusiera dinero. Y se acabó, puede vd. rascar que no hay más. Unas mippes (que insisto, colgué, descargó mucha gente, y yo al menos no utilicé), unas entradas que no pedí, hechas con un lenguaje barroco que no me gusta, que no comparto, a veces con tintes incómodos, y por supuesto, el que vd. diga que mi fuerte no es la dialéctica, teniendo en cuenta lo que vd. considera como dialéctica, es un elogio. Gracias. No soy bueno en ese lenguaje, no soy hipócrita, suelo decir al pan, pan y al vino, vino, no suelo divagar, no soy creacionista tampoco y respeto a los compañeros (aquellos que respetan, claro, que son la inmensísima mayoría, salvo unos pocos garbanzos, porque todo se contagia). Para ver lo que le pasa (no solo a vd, sino a todos aquellos que necesitan relevancia por encima de la media) no hace falta ser psicólogo ni siquiera de título.

Se me olvida algo, los carteles de las quedadas los hizo vd., cierto, (sin que nadie se los pidiera), excepto cuando cambiamos a la quedada de Alicante, y se lo pedí a vd. solo y exclusivamente porque era algo que había hecho vd. desdé el principio y no quería que se sintiese desplazado (como seguro que vd. se siente ahora, el despertar es duro), porque hacer un copia pega de fotos, como vd. comprenderá, no es un trabajo duro, hasta un niño de primaria lo hace. Lo que le pasa, como digo, es fácil, y no hace falta ni siquiera ser psicólogo de título para verlo. Ya que vd. es psicólogo de título, pienso que debería revisar psicología de grupos y psicología social de primero. En especial la parte de disonancia cognitiva. Yo, en mi lenguaje vulgar, añadiría otro montón de cosas, pero no voy a hacerlo. Otra más, las entradas que vd. me ha enviado (insisto, sin ser solicitadas, más bien fueron un compromiso que preferiría no haber tenido), puede mirar abajo a la derecha cuales son las más leídas en el blog.. Entre las suyas no hay ninguna. Es la realidad. Y si encuentra algún corta pega en mis entradas, salvo cuando cito expresamente, puede decírmelo. Mis entradas son todas hechas por mi, con mis ideas, con mi lenguaje, y mi forma de expresarme, y han sido muy aceptadas (y si no, tampoco importa, a diferencia de vd. no tengo necesidad de relevancia, prueba de eso es que cierro esto).

No me llame vd. amigo, por favor. No soy amigo de quien solo he visto dos veces en mi vida (literalmente), y de quien he intercambiado correos del estilo “ahí van las mippes de tal”, porque entonces sería amigo de media parroquia. Para mi, amigo es mucho más que eso, y de la Uned no tengo demasiados. Conocidos sí, muchos. Amigos pocos. Y lógicamente vd. No es ni ha sido nunca uno de ellos.

4. Esto es asimilable a todos los que se sienten agraviados por no darles protagonismo o por querer que haga excepciones: He estudiado psicología, solo dos años, y no puericultura. Es lamentable que además de llevar felizmente tenga que aguantar rabietas de niños pequeños. Ha sido una constante estos cuatro años, con pocos casos, pero muy sonoros, y los últimos tres meses los casos han sido impresionantes. Estoy francamente sorprendido de muchas rabietas que he presenciado, me hace perder la esperanza de que el desempeño profesional mejore, y desde luego, quien crea que por tener un título es psicólogo, conozco al menos diez o quince casos de personas que probablemente obtengan el título (algunos ya lo han hecho), y tienen de psicólogos de verdad mucho menos que muchos que no han pisado nunca la facultad.

5. Se ha dicho de todo estos tres meses. Que si el grupo estaba vacío, que si yo pedí no sé qué, que si el grupo lo forman cuatro zumbados, que si no significa nada, que si vaya mierda de blog, que sin no se quien felizmente no hubiera existido… en fin… a las pruebas me remito. Si viven contentos creyéndose eso, me parece genial, no seré yo quien haga que despierten. He estado en tres universidades, estoy titulado por dos de ellas, y la tercera es la Uned. Es lamentable el porcentaje de (no voy a usar la palabra, me da vergüenza) que hay en la Uned en psicología. Nada que ver con otras facultades u otras universidades. Me alegro haberlo visto, es enriquecimiento personal, pero es muy lamentable que unos pocos den tan mala fama al colectivo.

6. Si has seguido leyendo y no sabes de qué va esto, te lo resumo: Felizmente deja de funcionar porque no pienso seguir perdiendo el tiempo dando pábulo a los destructores, a los contaminadores, a los párvulos con problemas. Felizmente no es una terapia de grupos. Era una plataforma que funcionó muy bien, que fue la referencia en muchas cosas mucho antes de que creciera demasiado y llegasen arribistas, muy escondiditos, eso sí. Gracias a todos los que habéis participado, a los que habéis estado cómodos,. y en cuanto a los otros, a los que han querido destruir, machacar, difamar y demás, lamento haberme cruzado con vosotros, pero es lo que tiene la vida, igual que existen virus, bacterias, y demás que pululan por ahí, y no puedo abstraerme de ellos, tampoco he sido inmune a vosotros. Lo lamento, sinceramente. Si vuelvo a intentar algo similar a felizmente, o si en el futuro decido retomarlo (que nunca se sabe), aprenderé de las experiencias pasadas, e intentaré que no haya oportunistas. Como acabo siempre, que se reparta suerte.