Tras una velada inolvidable que se ha extendido hasta el chocolate con churros solo me resta decir que la cena ha salido perfecta, sonrisas, alegrías, canciones y buenos deseos. No creo que se pueda pedir más.
Han sido al final cincuenta y dos compañeros unidos por esto que es la Universidad a Distancia, que ayer más que nunca no fue a distancia, sino próxima. El año que viene esperamos repetirlo, más y mejor en Gijón

